Canta esa música nuevamente. Esa melodía pequeñita como de trino verde que te palpita en el pecho. Cántala otra vez. Era triste como la espuma del río. Las cosas se pierden debajo de la frente… Cambian sin descanso. Yo quiero sentir de nuevo el instante que arremolina los balcones. La hierba que crece en las manos del hambre. No quiero las palabras. Borran el mundo. A veces creo que soy un niño… nuevamente. Y otra vez tejo la tela de los sueños… pero la carne está ahí ¡Por eso hay que insistir!¡Cantar otra vez! Sino volverá la mecánica de los relojes. Y la tierra conocerá la ceniza. Y la luna ciega se posará en los párpados…
A veces siento que soy un niño, y entonces juego… y olvido el silencio y el peso de la ortiga...


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